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Irma Luna Ortega, Presente!

El lunes 28 de marzo de 2022 nuestra compañera de lucha Irma Luna Ortega falleció en Fresno, California. (English version below)

Foto cortesía de David Bacon


Irma, originaria de San Miguel Cuevas, Oaxaca, fue una luchadora y líder en el movimiento Indígena que nos enseñó el proceso de tomar espacios políticos antes dominado por hombres para demostrar la importancia de la participación de las mujeres Indígenas. Como mujer Indígena y líder ella tuvo que derribar muchos obstáculos y creencias erróneas en las comunidades de que la mujer no puede tomar posiciones de liderazgo dentro de espacios públicos. Irma se dedicó a defender la dignidad y los derechos de los trabajadores indígenas en el Valle de San Joaquín como mujer Ñuu Savi, mamá, intérprete, y compañera de lucha. En su camino, Irma nos demostró la importancia de construir comunidad entre nosotros como pueblos originarios y en desarrollar el liderazgo intergeneracional.


Irma empezó su trayectoria en el movimiento Indígena desde su niñez, nacida en Sinaloa en 1972 en un campo agrícola donde sus papás trabajaban, ella formó parte de la migración de nuestras comunidades al noroeste de México. Irma ingresó al Frente Indigena de Organizaciones Binacionales (FIOB) en Fresno, California en 1996, casi desde sus inicios en la organización. Fue una de las primeras intérpretes trilingües en Mixteco, español e inglés en luchar por los derechos lingüísticos, y en 1997 estuvo involucrada en el proyecto de Líderes Campesinas organizando y educando a las mujeres que trabajan en los campos agrícolas. En su cargo, Irma proporcionaba información sobre diversos problemas que enfrentan las mujeres incluyendo la violencia doméstica y los efectos de los pesticidas. Interpretaba en clínicas, escuelas, el corte y oficinas de servicios públicos de los condados de Fresno, Tulare, y Madera.


De 1999 a 2002, fue elegida en un Congreso Binacional del FIOB como la segunda Coordinadora Binacional de La Mujer. En el mes de junio 2011 Irma fue electa por la asamblea estatal como Coordinadora del FIOB en California. Irma señaló que la escasa participación de las mujeres en nuestro movimiento indigena era por las difíciles condiciones de trabajo, donde laboran en condiciones muy difíciles y luego cuando llegan a casa tienen que trabajar en todos los asuntos del hogar. Fue una de las encargadas en la primera Guelaguetza en el Valle Central en 1999, y sus relaciones con las comunidades en la región fueron instrumentales para el censo de 2000 donde FIOB se encargó de que los pueblos originarios fueran contados. Durante su periodo como Coordinadora Binacional de la Mujer, Irma también tomó parte de conversaciones comunitarias sobre la importancia de guarderías para los trabajadores de campo indígenas. Irma siguió luchando por nuestras comunidades hasta 2018 y como Mixteca siempre abogó por los migrantes Indígenas, declarando que “tenemos que eliminar las barreras a la atención médica y brindar servicios accesibles a más personas campesinas” e indocumentadas.


En 1998 Irma empezó a trabajar en Asistencia Legal Rural de California (CRLA) en donde fue la primera mujer trilingüe indígena que se integró a esa organización de defensa legal, y en la que permaneció durante casi 15 años. Irma tuvo un impacto enorme sobre el trabajo de CRLA, y sobre todo con sus compañeros dentro de esa organización estatal.

Irma con poco nivel de escolaridad desarrolló una gran capacidad de comprender y compartir las leyes y los procesos legales. Irma hablaba con mucha autoridad sobre los derechos de los trabajadores. Fue una experta en comunicar conceptos legales de una manera clara y accesible y siempre atenta a las personas a quienes presentaba.



Foto cortesía de David Bacon


Irma trabajó en muchos temas de gran importancia, no sólo para la comunidad indígena que fue su primera prioridad, sino para toda la comunidad campesina en el Valle de San Joaquín y en todo el estado de California. Esto incluía casos de abusos laborales de todo tipo: horas no pagadas, violaciones de salario mínimo, acoso sexual, discriminación, violaciones de salud y seguridad, y represalias. Irma también trabajó en casos de derechos de vivienda, de justicia ambiental, de pesticidas, y derechos de acceso lingüístico. Irma hacía su trabajo sin miedo. Ella se enfrentó con rancheros, con agentes de migración, y con criminales armados. Irma seguía en este camino porque estaba defendiendo a su comunidad.

De 1997 al 2002 también fue una de las primeras Directoras dentro de la Mesa Directiva del Centro Binacional para el Desarrollo Indigena Oaxaqueño (CBDIO), donde ella ofrecía guía a la organización para la implementación de los programas de atención a la comunidad indigena migrante. Con todo el conocimiento adquirido dentro del FIOB y CRLA, Irma regresó a CBDIO en 2016 como una trabajadora comunitaria donde trabajó en múltiples iniciativas centradas en el desarrollo y participación cívica de la comunidad indigena migrante en el condado de Fresno. Irma fue crucial en el involucramiento cívico y de que las voces de la comunidad indigena se escucharan en la actualización del plan general de la ciudad de Fresno y otras iniciativas dentro de la ciudad. Muy recientemente, y con la pandemia del COVID-19, Irma ayudó a coordinar la ejecución de audios y videos en lenguas maternas para asegurarse de que la información llegara a la comunidad en su idioma.


Irma creía en el desarrollo de liderazgo dentro la nueva generación de jóvenes indígenas trilingües y lo demostró en su trabajo. Como parte de su trabajo en CBDIO, Irma impartía talleres de interpretación a el personal y los guiaba en cómo navegar instituciones como la corte y sistema de salud. Al igual Irma fue una de las estructuras de la lengua Mixteca en un programa después de escuela a niños cursando la escuela primaria en Fresno. Todo esto con la finalidad de crear liderazgo y mantener viva las lenguas milenarias de nuestras comunidades originarias.


En una conversación con Berta Rodriguez en 2011 para el número especial del 20 aniversario del FIOB publicada en El Tequio, reflexionando sobre sus 15 años de trabajo a favor de los migrantes indigena, Irma dijo “ayudar a las personas de tu comunidad, es lo que te dan reconocimiento y confianza para no sentirte extraña y sola, sino que te sientes en tu comunidad.” Irma deja un hueco doloroso en los corazones de quienes trabajaron y la conocieron pero nos deja su espíritu de lucha, sus enseñanzas, su sentido de humor, y su gran disposición de apoyar y servir a la comunidad.


Frente Indígena de Organizaciones Binacionales en California

Centro Binacional para el Desarrollo Indigena Oaxaqueño


 


On Monday March 28, our comrade and friend Irma Luna Ortega died in Fresno, California.



Photo courtesy of David Bacon


Irma, from San Miguel Cuevas, Oaxaca, was a fighter and leader in the Indigenous movement who taught us how to fill political spaces previously dominated by men to show the importance of Indigenous women’s participation. As an Indigenous woman and leader, she had to overcome many obstacles and misplaced beliefs in the home and in the community that a woman cannot play an active and leadership role in public spaces. Irma was dedicated to defending the dignity and rights of Indigenous workers in the San Joaquin Valley as a Ñuu Savi woman, a mother, an interpreter, and an advocate. Along her path, Irma showed us the importance of building community among us as Native peoples and developing intergenerational leadership.


Irma began her journey in the Indigenous movement since childhood; born in Sinaloa in 1972 in an agricultural camp where her parents worked, she was part of the substantial migration of our communities to Northwest Mexico. Irma joined the Frente Indígena de Organizaciones Binacionales (FIOB) in Fresno, California in 1996, in the early days of the organization. She was one of the first trilingual interpreters in Mixteco, Spanish, and English to fight for language access rights and in 1997 she was involved with Lideres Campesinas, organizing and educating women who worked in the fields. In that role, Irma provided information about various problems the women faced, including domestic violence and the effects of pesticides. She interpreted in clinics, schools, in court, and in public services offices in Madera, Fresno, and Tulare.


From 1999 to 2002, Irma was elected to the Binational Congress of FIOB as the second Binational Coordinator for Women. In June of 2011 Irma was elected by the state assembly as the FIOB Coordinator for California. Irma noted that there was a lack of participation from women in our Indigenous movement, because on top of difficult work conditions, women were responsible for all of the domestic tasks at home. Irma was one of the people in charge of the first Guelaguetza in the Central Valley in 1999 and her relationship with the communities in the region were instrumental to the 2000 census where FIOB made sure that Indigenous communities were counted. While she was the Binational Coordinator for Women, Irma was also a part of community conversations about the importance of child care for Indigenous farm worker women. Irma continued fighting for our communities until 2018 and as a Mixteca, always advocated for Indigenous migrants, pronouncing that “we have to eliminate the barriers to medical care and provide accessible services to more farm workers and undocumented people.”


In 1998, Irma started working with California Rural Legal Assistance (CRLA) where she was the first trilingual Indigenous woman to join that legal services organization and where she worked for almost 15 years. Irma had an enormous impact on CRLA’s work and especially on her co-workers in that statewide organization.


Although Irma did not have an extensive formal education, she developed a deep understanding of the law and mastered the skill of explaining the law and legal processes. Irma could speak authoritatively about workers’ rights issues. She was an expert in communicating about legal concepts in a clear and accessible way, always aware and in tune with her audience.


Irma worked on issues that were important, not just for Indigenous communities, but for all farm workers in the San Joaquin Valley and in California. This included labor abuses of all kinds: unpaid wages, minimum wage violations, sexual harassment, discrimination, health and safety violations, and retaliation. Irma also worked on housing rights, environmental justice, pesticides and language access rights. Irma was a fearless advocate. She faced growers, immigration agents, and armed criminals. Irma did not back down because she was defending her community.


From 1997 to 2002, Irma was also one of the first directors on the Board of Centro Binacional para el Desarrollo Indígena Oaxaqueño (CBDIO), where she guided the organization in implementing programs to serve the Indigenous migrant community. With her knowledge from her time with FIOB and CRLA, Irma returned to CBDIO in 2016 as a community worker, where she was involved with various initiatives focused on development and civic participation for the Indigenous migrant community in Fresno County. Irma played a critical role in making sure that Indigenous communities were heard in the process of updating the general plan in Fresno and in other city processes. Very recently during the COVID-19 pandemic, Irma helped coordinate the production of audio and video recordings in native languages to make sure that information reached the community in their own language.



Photo courtesy of David Bacon


Irma believed in developing leadership among the new generation of trilingual Indigenous youth and she demonstrated this in her work. As part of her work with CBDIO, Irma gave workshops on interpretation for the CBDIO staff and she guided them in how to navigate institutions like the court and the health system. At the same time, Irma was one of the instructors of the Mixteco language in an after-school program for elementary school children in Fresno. All of this was with the goal of developing leadership and survival of our native languages.


In a conversation with Berta Rodriguez in 2011 for a special edition for the 20th anniversary of FIOB, published in El Tequio, reflecting on her 15 years of work on behalf of Indigenous migrants, Irma said, “helping people from your community is what gives you recognition and confidence to not feel like a stranger and alone; instead you feel like you are in your community.” Irma leaves a painful hole in the hearts of those who worked with her and knew her, but she leaves us with her fighting spirit, her teachings, her sense of humor, and her endless disposition to support and serve her community.


Frente Indígena de Organizaciones Binacionales en California

Centro Binacional para el Desarrollo Indigena Oaxaqueño


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